En el infierno Gero y Myu se encuentran y confeccionan un plan para escapar.
En la Tierra, mientras Bulma y Bra comen en casa de Gokuh, aparece Trunks que ha
sido atacado por C-17 mientras iba en su coche. Dice que su agresor le ha comunicado
la existencia un portal entre la Tierra y el otro mundo y que Gokuh debe cerrarlo
trasladándose al infierno. En realidad, todo ha sido idea de los doctores, que han
construido a un nuevo C-17 y han tomado el control del antiguo para fusionarlos y
obtener un super androide que esté a sus servicios. Cuando Gokuh llega los dos se
escapan con el nuevo C-17 y le dejan junto a Cell y Freezer los cuales consiguen
encerrarle en Hielo del infierno. Mientras tanto, en la Tierra todos pelean contra
viejos enemigos escapados del infierno y el antiguo C-17, que está bajo las órdenes
de Gero, intenta convencer a su hermana para que se le una, pero ante su negativa
mata a Kulilin y la deja inconsciente. Es ahora Vegeta quién se enfrenta al nuevo
androide, el cual no tarda en fusionarse con su otro yo transformándose en Super
C-17 y haciéndoselas pasar mal. Precisamente cuando está a punto de caer aparece
Gokuh, que había conseguido derrotar a sus enemigos y, gracias a Piccolo, salir del
infierno. Éste le salva la vida y se prepara a luchar contra él, que tras acabar con
sus creadores empieza a ponerle las cosas muy difíciles. Al final, gracias a la ayuda
de C-18 le sorprende en un descuido y lo destruye usando la técnica del Ryuuken
Bakuhatsu (el Ataque del Dragón). Sin embargo, cuando reunen las bolas para resucitar
a los muertos algo sucede...
En vez de Shenron aparece otro Dragón que se traga las bolas y desaparece dejando a
siete Dragones Negros que portan una bola cada uno. Desde el planeta de los Kaiohs
informan que lo que sucede es que las bolas desprendían energía positiva por cada
deseo y para compensarlo acumulaban energía negativa. Como han abusado mucho de ellas
han recibido mucha energía negativa y han acabado por corromperse. Ante esto Gokuh
decide ir a por los Dragones, que se han esparcido por el planeta, y recuperar las
bolas.
Acompañado de Pan, que porta a Gill, localiza al primer dragón, el cual se
llama Ryan Shinron y ha surgido por al deseo de resucitar al padre de Upah.
Su poder es la polución y acaba siendo derrotado gracias al agua limpia,
dejando la bola de 2 estrellas.
El siguiente dragón que se encuentran es Uu Shinron, que surge por el deseo de
resucitar a Gokuh cuando vienen Vegeta y Nappa. Su poder es el rayo y, tras conseguir
repeler hasta un Kame Hame Ha de Gokuh en Super Saiyajin 4, acaba siendo destruido
al mojarse con una tormenta. Deja la bola de 5 estrellas.
Continuando la búsqueda llegan a un pueblo donde el dragón Ryuu Shinron se oculta
tras la figura de una princesa. Este ha surgido por el deseo de pedir unas bragas
de Oolong. Su poder es el viento, y es vencido por un doble Kame Hame Ha entre Pan
y Gokuh. Suelta la bola de 6 estrellas.
Chii Shinron es el nombre del cuarto dragón, cuyo poder se basa en los terremotos y
aparece por el deseo de resucitar a los muertos por Vegeta cuando es hechizado por
Babidi. Aunque consigue poseer a Pan y las hace pasar canutas a Gokuh, es destruido
por un Super Kame Hame Ha, liberando la bola de 7 estrellas.
Mientras prosiguen el viaje, en otra ciudad son atacados por Suu Shinron, el dragón
que posee la bola de 4 estrellas. En un momento deja fuera de combate a Pan y se
prepara para luchar contra Gokuh, al cual confiesa que vive gracias al deseo de
Piccolo Damaioh de rejuvenecerse y que su poder radica en el calor, pudiendo alcanzar
la temperatura del Sol. Cuando Gokuh está a punto de vencerle aparece su hermano
mayor San Shinron, que porta la bola de 3 estrellas y posee el poder del hielo.
Aunque Suu Shinron se queja por no dejarle pelear, el otro no hace caso y empieza
el combate. Tras un par de sucias tretas por parte del nuevo dragón finalmente acaba
perdiendo y expulsa la bola, permitiendo proseguir el combate donde lo dejaron.
Sin embargo, antes de empezar aparece el último de los dragones, Ii Shinron, que
elimina a Suu Shinron cuando se interpone entre él y Gokuh. Antes de morir le deja
a Gokuh la bola de 4 estrellas y le advierte del poder de su adversario. La lucha
que sigue es encarnizada y no parece favorecer para nada a Gokuh, pero cuando está
a punto de caer entran en escena Goten, Trunk, Gohan y Oob, siendo este último el
que gana tiempo frente al dragón mientras Gokuh recibe energía del resto para
aumentar su poder. El nuevo cambio de Gokuh tras recibir la ayuda es muy superior y
tumba a Ii Shinron en un momento, pero cuando parece que todo ha terminado, las bolas
se introducen dentro de su cuerpo y resurge con más fuerza que antes.
Ahora posee el poder de todos los dragones y muestra su superioridad apaleando a
Gokuh, aunque no está todo perdido, pues cuando parece que todo va a terminar entra
en escena Vegeta el cual, gracias a una máquina que ha inventado Bulma, se transforma
en Ohzaru y luego en Super Saiyajin 4. Además, para redondear la jugada, le propone
a Gokuh que se fusionen, y de esta unión surge Super Gogeta, que ahora si es muy
superior al dragón. Lo malo es que el tiempo de fusión es muy corto y se separan sin
poder rematarle, aunque antes han conseguido arrebatarle la cuarta bola. Gokuh, que
ha perdido mucha energía vuelve a su estado normal y ya no se puede fusionar con
Vegeta. Además, para impedir que el monstruo consiga la bola, se la traga. Lo malo
es que sale por si sola de su cuerpo y de ella aparece de nuevo Suu Shinron que,
controlado por Ii Shinron, ataca a los Saiyajins. Sin embargo, entra al final en
razón y ataca a su superior, aunque le sale mal la jugada, pues éste vuelve a
recuperar todas las bolas.
La situación es crítica. El dragón, de nuevo completo, parece haber matado a Gokuh
y le está dando una paliza a Vegeta, pero éste primero estaba ganando tiempo para
realizar el Genkidama que, con la energía de los habitantes de la Tierra y de todos
los mundos visitados durante el viaje espacial, acaba definitivamente con él.
Tras esto aparece Shenron sin haber sido convocado y le dice a Gokuh que para que
no suceda otra vez lo mismo dejará de dar deseos, aunque acepta conceder el de
resucitar a todos los muertos durante los últimos acontecimientos. Después le dice
que se suba en su lomo y éste, que parece saber lo que va a ocurrir, se despide de
todos sus amigos. Más tarde, mientras surcan los cielos, murmura que se está muy
cómodo en su lomo y se queda dormido. La bolas de dragón se introducen en su cuerpo
y desaparece mientras el dragón se pierde en la lejanía.